El daño de la pesca

jueves, 15 de febrero de 2007

 
Muchos pesqueros capturan especies que no son el objetivo y que en muchos casos son devueltas al mar ya muertas. En algunas pesquerías de arrastre de langostinos, por ejemplo, estos "descartes" pueden llegar al 90 por ciento de las capturas. En algunos casos este problema afecta a aves, tortugas y delfines, a veces en enormes cantidades.

Las estimaciones sobre la gravedad de esta pesca accidental varían. Según los últimos informes, alrededor del 8% de las capturas globales es tirado de nuevo al mar, y de acuerdo a estimaciones previas, alrededor de una cuarta parte de estas capturas se arrojan de nuevo por la borda.

La captura accidental o descarte de mamíferos, aves, tortugas, tiburones y otras muchas especies es considerada un problema importante en muchas partes del Planeta. Cada año se capturan entre 6,8 millones y 27 millones de toneladas de peces que se arrojan de nuevo al mar, un dato que revela la escala de este problema.

La gravedad de esta mortalidad es tal que en algunas pesquerías la pesca accidental puede afectar a la estructura y funcionamiento de los sistemas marinos y a sus poblaciones, a nivel de comunidades y de ecosistemas. La pesca accidental o descarte es considerada en todo el mundo como uno de los problemas medioambientales más graves de la pesca comercial moderna.


Las víctimas

Las diferentes prácticas de pesca pueden provocar la muerte de distintas especies animales por la pesca accidental: las redes de enmalle afectan a delfines, marsopas y ballenas, la pesca con palangre a aves, y la pesca de arrastre puede devastar ecosistemas marinos.

Se estima que son atrapados y desechados nada menos que 100 millones de tiburones y rayas cada año. La pesca del atún, que en el pasado tenía unos altos niveles de pesca accidental de delfines en algunas zonas, es aún responsable de la muerte de muchos tiburones. Alrededor de 300.000 cetáceos (ballenas, delfines y marsopas) mueren también cada año como consecuencia de la pesca accidental al no poder escapar de las redes en las que quedan atrapados.

Las aves se sumergen en busca del cebo colocado en largos sedales, se lo tragan (anzuelo incluido) y son arrastradas hacia el agua y ahogadas. Alrededor de 100.000 albatros mueren en la pesca con palangre cada año y debido a esto, muchas especies se encuentran en vías de extinción.

La pesca de arrastre de fondo es un método muy destructivo para los fondos marinos. Junto con las especies buscadas se capturan otras de forma accidental poco o nada atractivas para el comercio como estrellas de mar y esponjas. Una simple pasada de una red de arrastre puede afectar hasta el 20 por ciento de la fauna y la flora de los fondos marinos. Las artes de pesca de arrastre con mayores niveles de pesca accidental son las dedicadas a capturar gambas y langostinos: más del 80 por ciento de una captura puede estar formada por especies marinas diferentes al buscado langostino.

Tecnología

Existen numerosas técnicas para reducir la pesca accidental. En algunas pesquerías de langostinos se emplean dispositivos de exclusión de tortugas a fin de evitar la muerte de estas especies. En el caso de la pesca con palangre, puede modificarse el proceso de ajuste de los anzuelos y utilizar dispositivos para espantar a las aves que reducirían radicalmente el número de aves atrapadas. Y para evitar que los delfines queden atrapados en las redes pueden emplearse otros dispositivos. Los pingers son pequeños dispositivos emisores de sonido que mantiene alejados a los delfines para que queden atrapados en las redes, pero hay muchas dudas sobre sus efectos. También se utilizan compuertas de escape (formadas por una rejilla metálica de grandes aberturas que empujan a los cetáceos hacia arriba y los sacan de la red).

Aunque estos dispositivos juegan un papel importante, no atajan el problema en su conjunto. Estos dispositivos deben ser supervisados continuamente con objeto de comprobar su funcionamiento y valorar los posibles efectos negativos que puedan tener. Se emplean únicamente en áreas donde exista probablemente sólo una gestión pesquera desarrollada y sistemas de control eficaces.

A nivel global es probable que la única vía eficaz para atajar los problemas de la pesca accidental sea limitando el esfuerzo pesquero, algo que puede lograrse mediante la creación de reservas marinas. Pero en el caso de especies de gran movilidad, como aves y cetáceos, la única forma eficaz de evitar la pesca accidental es prohibiendo métodos de pesca especialmente dañinos. 

Fuente: Greenpeace

2 comentarios:

Acéphalo dijo...

estudié aquello en la escuela de verano. Se hace urgente un cambio. Saludos!!!!!!

Anónimo dijo...

Es bastante grave saber que los humanos somos los grandes causantes del daño al ecosistema y sobretodo a la biodiversidad que existe, me hizo recordar lo que vi hoy en las noticias de la tortuga galapagos asesinada y torturada por pescadores, en el Perú... Es lamentable

"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear"

Mahatma Gandhi